Con la experiencia del año pasado viajando casi tres días en auto desde Bariloche, este año empecé a buscar pasajes en avión. Y encontré una oferta para viajar 15 días a fines de marzo, que no podía dejar pasar.
Es que, haciendo las cuentas, un viaje en auto para mí solo está muy cerca del costo de un pasaje en avión.
Además, hay que sumar los gastos de mantenimiento y el desgaste normal de un viaje de 3000 kilómetros (ida y vuelta). Con el riesgo, además, de un corte de ruta por mal tiempo y un desvío de 9 horas.
Claro que la logística de un viaje en avión llevando equipo de trekking es un poco más compleja que un viaje normal.
Tabla de contenidos

¿Qué se puede llevar en el avión? ¿y qué no?
Para empezar, no es posible llevar garrafas de gas en el avión. Así que esto lo tuve que dejar en Bariloche y comprar en El Chaltén. La garrafa la compré en Viento Oeste por $8.300.

Los bastones de trekking deben ir en bodega, con lo que ya tenía que contemplar una valija para despachar. Además tenía planes para usar el casco, crampones y piqueta (piolet). Todo eso fue en una valija grande.
Ahí sumé algunas cosas de comida que estaba seguro que conseguiría más barato en Bariloche que en El Chaltén. Algunos frutos secos y comida que usaría en el hostel.
Respecto a la ropa, solamente llevé indumentaria de trekking. Nada de zapatillas urbanas ni pantalones de jean. Es el lugar de Argentina para vestir con pantalones desmontables y buzos de polartec hasta para ir a tomar un café.
Un sólo par de botas fueron los que llevé hasta Chaltén. ¿Arriesgado? Quizás, pero ahorré espacio y peso en la valija. Llevé solamente el par de botas que usaría en el sendero y apenas unas zapatillas que compré en Decathlon para vadeos. Por si tenía algún problema con la tirolesa. Pero me resultaron útiles para descanso en la zona de campamento o en el hostel.
Cómo viajar desde Calafate a El Chaltén
Bueno, en realidad se viaja en avión hasta El Calafate y desde ahí queda trasladarse a El Chaltén por ruta. Desde Calafate viajé a El Chaltén en colectivo. Hay varias opciones para elegir en el sitio Plataforma10.


No solamente sobran opciones en cuanto a empresas sino también en horarios. Hay colectivos yendo y viniendo durante todo el día.
¿Cuándo comprar el pasaje del colectivo?
Antes del viaje dudaba si comprar el pasaje en colectivo con mucha anticipación o esperar a último momento. Es que, con los riesgos de paros o atrasos, temía comprar un pasaje que no pudiera usar. Tené en cuenta que no son reembolsables.
Pero a medida que se acercaba el día del viaje notaba que siempre había pasajes disponibles. ¿Quizás esto era así por la temporada baja? Es probable, pero tuve la posibilidad de comprar el traslado a El Chaltén mientras esperaba el vuelo a Calafate, casi en la zona de pre-embarque.
Para coordinar los tiempos (aterrizaje del avión y salida del colectivo) hay que tener en cuenta el horario que tiene el colectivo al pasar por el aeropuerto de Calafate. Como el colectivo parte desde El Calafate (y este es el horario que aparece en Plataforma10) hay un margen de unos 30 minutos más hasta que pasa por el aeropuerto.
Los colectivos paran en el estacionamiento del aeropuerto de El Calafate y hay otra media hora de espera entre que se suben las valijas y los pasajeros al bus.

¿Cuánto se gasta en El Chaltén? (la trampa bajo la lluvia)
Como es de sospechar, el costo de la estadía en El Chaltén es directamente proporcional a la cantidad de lluvia que caiga.
Y acá es donde entra el análisis de cuánto sale realmente un viaje a la capital del trekking. Armé un cuadro de gastos para tenerlo más claro, porque los números sueltos, engañan.
| Rubro | Gastos Totales (ARS) |
| Alojamiento (Hostel) | $330.000,00 |
| Comida fuera (Hamburguesas, cafés, panadería y kioscos) | $223.400,00 |
| Transporte (Buses Calafate-Chaltén y transfer al Río Eléctrico) | $127.850,00 |
| Supermercado | $108.737,61 |
| Regalos (Alfajores) | $52.000,00 |
| Equipamiento y extras (Gas, farmacia, parches) | $33.300,00 |
| Total General | $875.287,61 |

Si mirás el cuadro con atención, vas a notar un detalle que no pasa desapercibido y que confirma lo que te decía antes: gasté más del doble comiendo afuera que en el supermercado.
Los días de sol son baratos. Armás un sanguchito con lo que compraste en algún súper y salís a caminar. Estás en el sendero 10 o 12 horas y allá arriba, subiendo a la Loma de las Pizarras o bajando de Laguna Sucia, no hay dónde gastar un peso. El paisaje de agujas de granito y glaciares es espectacular y, una vez que estás inmerso en la montaña, no necesitás nada más.
Pero cuando el cielo se pone gris, chato, y la lluvia no da tregua, El Chaltén te cobra el encierro.
Con el clima en contra, uno empieza a caminar el pueblo en busca de refugio. Y los refugios acá, cuando no estás en la carpa, tienen forma de café con torta o hamburguesa doble con papas fritas. “Total ya habrá alguna caminata para bajar todo esto”.


Y vaya si las hubo que volví a Bariloche con unos 8 kilos menos (a pesar de recorrer el pueblo probando hamburguesas).
Pasé por Bandidos Patagónicos, Roots y Andreas para probar las hamburguesas y me senté a tomar café en Simple, La Esquina y Mathilda Tea Bar. Cada día de lluvia suma una cuenta que va de $20.000 a más de $40.000 extra sólo en consuelos gastronómicos por no poder salir a la montaña.
Es cierto que El Chaltén maneja precios de una capital europea, pero en mi defensa, después de estar cuatro días bajo, nieve, lluvia y viento llegué al pueblo sintiendo que realmente me lo merecía. Además estaba saboreando una hamburguesa con papas fritas desde que crucé la última tirolesa en la Vuelta al Huemul.
¿La mejor hamburguesa? Según pude comprobarlo, la de Andreas. Súper sabrosa. En segundo lugar, Bandidos Patagónicos. En cuanto a café y alguna torta, me gustó mucho el de La Esquina.
Pero son gustos.
¿Qué hacer en El Chaltén cuando llueve?

No mucho.
Entre las opciones que encontré con tantos días de lluvia continuada está la visita a la Capilla de los Escaladores o la casa museo de Andreas Madsen.
Capilla de los Escaladores

Es la primera iglesia construida en El Chaltén, erigida como un homenaje al alpinista austríaco Toni Egger. La estructura fue fabricada en Europa, enviada desarmada en barco desde Hamburgo a fines de 1996 y ensamblada en la Patagonia en solo un mes por cuatro obreros austríacos, contando con la colaboración del vecino local Miguel Burgos.
El diseño incorporó vitrales donados por una cristalería tirolesa de Innsbruck y tejas de alerce patagónico procesadas en Austria.

Aunque originalmente se emplazó en un predio destinado al cementerio, el desarrollo urbano la dejó en pleno centro del pueblo y, debido a su valor cultural e histórico, fue declarada oficialmente Monumento Histórico Provincial el 25 de octubre de 2010.
Casa Madsen
La Casa Madsen o “Estancia Cerro Fitz Roy, de Andreas Madsen” fue la casa de Andreas Madsen y Stephanie Tomsen, el pionero danés y su esposa.

Está a menos de dos kilómetros del pueblo, cruzando el puente sobre el Río de las Vueltas. Caminé dos veces bajo la lluvia pero lamentablemente estuvo cerrada durante toda mi visita a El Chaltén y no encontré una cuenta en redes sociales o sitio web oficial.
Los portales turísticos dicen que hay que reservar la visita pero tampoco encontré dónde hacerlo.
Chorrillo delSalto
Con una llovizna suave pero todo el cielo cubierto de nubes caminé los 4 kilómetros desde el pueblo hasta la cascada que llaman Chorrillo del Salto. Tiene unos 20 metros de altura y el camino desde El Chaltén alterna entre la ruta y un sendero muy cercano a ella.
Es una opción muy tranqui para días de lluvia o poco tiempo disponible. Justo antes de dejar el pueblo, pasé por Los Salteños, una panadería con tortas fritas ideales para unos mates mirando la cascadita.

Así que si estás planificando tu primer trekking a El Chaltén y calculando el presupuesto, mi mejor consejo es que mires el pronóstico. No sólo para saber si vas a tener buenas vistas al Fitz Roy, sino para calcular qué tan abultado es el presupuesto para resistir los días malos.
Obviamente, con un poco más de disciplina uno podría organizar algunas compras y darse los gustos gastronómicos preparados en el hostel.

Guía de supervivencia
1. El dilema del auto vs. el avión
Manejar desde Bariloche suena a aventura, pero si viajas solo, las cuentas no cierran. Entre combustible, el desgaste de 3.000 km y el riesgo de que la nieve te corte la ruta y te obligue a un desvío de 9 horas, el avión cierra por todos lados.
2. Lo que no sube al avión (y dónde comprarlo)
Olvidate de llevar gas; por seguridad está prohibido en vuelos. Lo mejor es ir directo a negocios locales como Viento Oeste apenas llegás. Calculá que una garrafa te sale unos $10.000 (promedio).
3. El arte de despachar el equipo técnico
Si vas con planes de usar crampones, piolet o simplemente tus bastones, tenés que despachar una valija sí o sí. Aprovechá ese espacio extra para meter frutos secos y comida que fuera de El Chaltén conseguís mucho más barata.
4. Ropa de montaña 24/7
En El Chaltén la etiqueta es simple: pantalones desmontables y polartec para todo. No gastes espacio llevando jean o zapatillas urbanas. Con un solo par de botas para el sendero y unas zapatillas livianas para descansar en el hostel estás más que cubierto.
5. De El Calafate a El Chaltén
No te vuelvas loco comprando el pasaje de colectivo con meses de antelación. En temporada baja, podés sacarlo mientras esperás el vuelo en la zona de pre-embarque. Hay muchísima frecuencia y te evitás el riesgo de perder el pasaje si el avión se atrasa.
6. El truco del horario en el aeropuerto
Ojo con esto: los horarios de Plataforma10 son de salida desde la terminal de Calafate. El micro pasa por el aeropuerto unos 30 minutos después. Ese margen viene bien para coordinar tu aterrizaje sin correr como un loco.
7. La lluvia cue$ta
El refugio contra el viento tiene forma de café o hamburguesería. Este es el dato más importante: el costo de tu viaje es directamente proporcional al mal clima.
8. El presupuesto en comidas
Comer afuera te puede costar el doble (o más) que comprar en el supermercado. Un día de lluvia te puede sacar entre $20.000 y $40.000 extras. Si el presupuesto está ajustado, la disciplina en la cocina del hostel es la mejor estrategia.
9. La recompensa post-sendero
Después de meterle días a la montaña, como me pasó bajando de la Vuelta al Huemul, el cuerpo te exige una compensación en calorías. No todo es ahorro: darse un gusto es parte de la experiencia. Para una buena hamburguesa, Andreas o Bandidos Patagónicos son las que más me gustaron a mí.
10. Mirá el pronóstico para cuidar la billetera
Windguru sirve para anticipar si vas a ver el Fitz Roy despejado y cuánto vas a gastar.

Si estás planificando tu viaje y necesitás algún detalle específico sobre alojamientos o gastos, dejame tu consulta en los comentarios.
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