Cómo Evitar Perderse en la Montaña (Consejos y Experiencia Personal)

¿Por qué la gente se pierde en un sendero?

Hace poco me pasó a mí, así que puedo contarlo de primera mano.

Con el otoño en plena Patagonia, la nieve y el frío me dieron justo el tiempo para una última caminata. Elegí uno de los bosques más lindos de la zona y decidí subir un cerro nuevo: el cerro Challhuaco. 

Pero, a pesar de tener todo planeado, perdí el sendero. Sí, en ese lugar tan sencillo y familiar.

¿Por qué me desorienté?

Sólo hizo falta un segundo. Con el bosque lleno de colores, me distraje del sendero haciendo unas tomas de un paisaje y cuando quise continuar no presté atención al rumbo correcto. Es que hay mil caminos que se entrecruzan.

Algunos minutos después noté que el sendero no estaba tan consolidado y empecé a sospechar. 

El GPS del celular parecía no cambiar de ubicación. Así que, ya decididamente desorientado, me senté en un tronco y me tomé un minuto para calmar la impaciencia.

Decidí volver sobre mis pasos intentando encontrar mis propias huellas.

No fue fácil, pero retomé el sendero correcto.

Ya con la tranquilidad de estar en el camino al cerro, pensé estas recomendaciones en base a mi experiencia para no perderse en una salida de trekking.

Antes de salir a la caminata

1. Elegí senderos que se adapten a tu capacidad física y experiencia. No subestimes la dificultad del terreno ni sobreestimes tu resistencia. Es mejor empezar con algo sencillo y progresar a senderos más desafiantes a medida que ganas experiencia.

2. Llevá mapas en papel o en el teléfono. No te olvides del cargador y el cable. Aunque confíes en la tecnología, un mapa de papel siempre es una buena opción de respaldo.

3. Si llevás un GPS, y vas a depender sólo de esto, mejor llevá dos. La tecnología puede fallar, y tener un respaldo es fundamental.

4. Siempre tené comida, agua y abrigo, aunque pienses que no lo vas a necesitar. Las condiciones pueden cambiar rápidamente en la montaña, y estar preparado te puede salvar de pasar un mal rato.

5. Dejale tus planes a una persona de confianza que pueda dar aviso en caso de que no regreses a tiempo.

6. Completá el registro de trekking

Mientras caminás

No te distraigas, prestá atención al entorno y tomá referencias. Es fácil perderse en la belleza del paisaje, pero es crucial mantener un ojo en el camino y tomar nota de puntos de referencia visibles.

Si te perdés

1. Apenas te des cuenta, frená, calmate y pensá. Lo peor que podés hacer es entrar en pánico. Tomate un momento para evaluar la situación con claridad.

2. En un bosque cerrado, puede ser buena idea subir a un lugar alto. Ganar altura te puede dar una mejor perspectiva del área y ayudarte a encontrar el sendero.

3. Volvé sobre tus pasos al último punto conocido. Esto puede parecer obvio, pero muchas veces es la forma más efectiva de retomar el camino correcto.

Si no podés retomar el sendero

1. No te compliques, quedate donde estás y esperá ayuda. Moverte sin rumbo puede llevarte más lejos del sendero. Es mejor permanecer en un lugar visible.

2. Podés pedir ayuda con un silbato. El sonido de un silbato se escucha más lejos que los gritos y puede ser una herramienta esencial para alertar a los rescatistas.

Reflexión Final

Como viste, esta vez no pasó nada grave. Cuando te perdés, uno cree que lo primero que desaparece es el camino, pero hay lugares que son un verdadero laberinto de senderos. En mi caso pude frenar a tiempo, pensar tranquilo y volver rápido sobre mis pasos hasta el último lugar conocido del sendero. Y desde ahí, retomar la caminata que había planeado.

No dejé que la situación se volviera un accidente metiéndome en lugares complicados.

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